Incentivos fiscales al mecenazgo a la universidad

Aprovecho las consultas que me han realizado varias personas y empresas sobre los incentivos fiscales que obtendrían por colaborar en un proyecto universitario en 2015, para publicar aquí los incentivos fiscales en España pensando en el mecenazgo a las universidades, después de la reforma fiscal que ha entrado en vigor en enero de 2015 y que modifica la Ley 49/2002 de incentivos fiscales al mecenazgo, y que “sustituye” a la tan esperada nueva Ley de Mecenazgo que nunca llegó.

1. Ley 49/2002, incentivos fiscales, tipología de mecenazgo y deducciones iniciales

Los incentivos fiscales al mecenazgo están inicialmente recogidos en la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de Régimen Fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, publicada en el BOE de 24 de diciembre de 2002 (os pongo el enlace al texto consolidado, definitivo con los cambios).

La Ley estaba complementada por el Real Decreto 1270/2003, de 10 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento para la aplicación del régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo. Este reglamento regula el procedimiento para la justificación de los donativos, donaciones y aportaciones deducibles por los sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades y contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas; y la declaración informativa que han de presentar las entidades sin fines lucrativos beneficiarias de los incentivos regulados en el título III de la Ley 49/2002 sobre las certificaciones emitidas de los donativos y aportaciones percibidos.

El título III de la Ley 49/2002 recoge los incentivos fiscales al mecenazgo, y en su capítulo I, en el artículo 16, establece las entidades beneficiarias del mecenazgo, entre las que se encuentran en el apartado c):

  1. c) Las universidades públicas y los colegios mayores adscritos a las mismas.

La Ley también considera entidades beneficiarias del mecenazgo a las entidades sin fines lucrativos como las fundaciones o las asociaciones declaradas de utilidad pública, entre otras, con lo que las fundaciones universitarias y las asociaciones universitarias declaradas de utilidad pública también serían entidades beneficiarias del mecenazgo y por lo tanto, sus mecenas, podrían beneficiarse de las correspondientes ventajas fiscales.

En el capítulo II del título III establece las formas de mecenazgo que reconoce la Ley, donde destaco los dos primeros:

  1. Donativos, donaciones y aportaciones irrevocables, puras y simples, realizadas en favor de las entidades beneficiarias del mecenazgo (art. 17). Pueden ser aportaciones dinerarias, bienes, derechos, etc.
  2. Convenios de colaboración empresarial en actividades de interés general (art. 25). Es interesante la redacción de esta forma de mecenazgo que introdujo la Ley ya que creaba una nueva forma, mezcla de mecenazgo y patrocinio:

Como dice la ley, se entenderá por convenio de colaboración empresarial en actividades de interés general, a los efectos previstos en esta Ley, aquel por el cual las entidades Beneficiarias del mecenazgo, a cambio de una ayuda económica para la realización de las actividades que efectúen en cumplimiento del objeto o finalidad específica de la entidad, se comprometen por escrito a difundir, por cualquier medio, la participación del colaborador en dichas actividades. La difusión de la participación del colaborador en el marco de los convenios de colaboración definidos en este artículo no constituye una prestación de servicios sujeto al IVA.

Las deducciones fiscales que tienen las personas físicas y jurídicas por sus aportaciones a las entidades beneficiarias del mecenazgo dependen de la forma de mecenazgo establecida por la ley en su primera redacción:

  • Las deducciones serán del 25% (ahora modificado) en la cuota íntegra del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para los donativos, donaciones y aportaciones efectuadas por particulares (art. 19).
  • Habrá una deducción del 35% (ahora modificado)  en la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades para los donativos, donaciones y aportaciones efectuadas por personas jurídicas (art. 20).
  • Las cantidades satisfechas o los gastos realizados por la firma de convenios de colaboración empresarial en actividades de interés general, tendrán la consideración de gastos deducibles para determinar la base imponible del Impuesto sobre Sociedades de la entidad colaboradora (art. 25).
  • La Ley de Presupuestos Generales del Estado podrá establecer una relación de actividades prioritarias del mecenazgo y podrá elevar en cinco puntos porcentuales, los porcentajes y límites de las deducciones establecidas (art. 22).

Respecto a la justificación de la donación realizada, la Ley comenta que la efectividad de los donativos deducibles se justificará mediante certificación expedida por la entidad beneficiaria (art. 24). El contenido de esta certificación y el proceso a realizar con la administración tributaria queda explicado en el Real Decreto 1270/2003, de 10 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento para la aplicación del régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo.

En el caso de las universidades como entidades beneficiarias del mecenazgo, a partir del año 2007 y en aplicación de la Disposición Adicional decimoctava de la Ley Orgánica 4/2007, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/2001 de Universidades (LOMLOU), se establece que los porcentajes de deducción antes mencionados se elevan en cinco puntos porcentuales para los donativos y donaciones establecidos en el artículo 17 de la Ley 49/2002 realizados a favor de universidades públicas y privadas, de entidades sin ánimo de lucro a las cuales se refiere el artículo 2 de la Ley 49/2002 (fundaciones incluidas), siempre que estas universidades desarrollen enseñanzas de doctorado o tercer ciclo de estudios universitarios.

Estas universidades deberían destinar el importe del donativo o el bien o derecho donado a programas de investigación universitaria y doctorado, debiendo constar en la certificación que deben expedir en los términos establecidos en el artículo 24 de la Ley 49/2002.

2. Reforma fiscal vigente que modifica las deducciones previstas en la Ley 49/2002

La reforma fiscal, vigente desde el 1 de enero de 2015, incluye un impulso a las actividades de mecenazgo (insuficiente según mi opinión y la de muchos compañeros/a)  al mejorar la deducción por las donaciones, aunque tal vez deberíamos decir que pretende impulsar el “micromecenazgo”  ya que aumentan considerablemente las deducciones para personas físicas pero no así las de personas jurídicas.

2.1 En lo que respecta a las donaciones realizadas por particulares (personas físicas, IRPF)) a universidades, se incrementa el porcentaje de deducción del 25% al 30% como regla general (transitoriamente será del 27,5% para 2015). Se introduce una gran deducción del 75% para los primeros 150 euros que donen (transitoriamente será del 50% para 2015) a la universidad. El resto, el exceso, a la regla general. Excepto que hayan realizado una donación a la misma universidad en los últimos tres años (dos años anteriores y el actual, tres).  En este caso podrán deducirse un 35% por el exceso de esos 150 € (transitoriamente será del 32,5% para 2015). Por tanto, se fomenta la fidelización de las donaciones

2.2 Por lo que respecta a las donaciones realizadas por empresas u otras personas jurídicas (IS) a universidades, se mantiene el mismo porcentaje de deducción del 35% como norma general, pero se incrementa también la deducción por la fidelización. Las personas jurídicas podrán deducirse un 40% (transitoriamente será del 37,5% para 2015) de las donaciones que efectuen a universidades siempre que hayan realizado una donación a la misma universidad en los últimos tres años (dos años anteriores y el actual, tres).

3. En resumen

Como una imagen vale más que mil palabras, en la siguiente imagen muestro un cuadro realizado por la consultora Ágora Social donde aparecen resumidas estas nuevas deducciones, añadiendo que una persona física o jurídica que quisiera realizar una donación a la universidad, podría incrementar estas deducciones en un 5%, si este donativo se realiza  a programas de investigación universitaria y doctorado, tal como indicaba al final del primer punto.

 

Incentivos-fiscales-al-mecenazgo1

 

Fuente: Ágora Social

 

Evidentemente, esta modificación de la ley de incentivos fiscales al mecenazgo pretende impulsar el micromecenazgo, que puede favorecer a entidades como las ONG, pero no parece que sea un impulso para las donaciones a las universidades (donde gran parte de sus donantes son personas jurídicas), estando las deducciones ofrecidas por donaciones de empresas, lejos de los porcentajes de otros países europeos y lejos de las deducciones que solicitaban entidades como la Asociación Española de Fundraising (un 60%).  Así que, habrá que seguir trabajando para conseguir acercar la colaboración de las empresas y entidades privadas hacia la universidad, pero la deducción fiscal seguirá sin ser un elemento determinante de la colaboración. Y tal vez así deba de ser…

 

 

 

Anuncios

3 comentarios en “Incentivos fiscales al mecenazgo a la universidad

  1. Hola, gracias por tu artículo. Me gustaría saber si a los porcentajes que aparecen en el cuadro resumen, habría que sumarle un 5% en el caso de que los donativos fueran a universidades que realicen I+D y que se cumplan los requisitos establecidos en la LOMLOU. Gracias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s